y tras el verano… la Berrea

El verano va dando sus últimos coletazos (si bien especialmente calurosos) y pronto llegará el otoño, una estación en que, acudiendo a un símil venatorio, el aficionado a la montaña cuenta siempre con más piezas que cartuchos: los bosques caducifolios se visten de ocre, maduran los frutos, empiezan a salir las primeras setas y braman los venados, en uno de los mayores espectáculos de la naturaleza iberica.

Precisamente la Berrea es uno de los primeros signos de la llegada del otoño pues, tan pronto como caen las primeras gotas, algún venado madrugador lanza su grito al aire y rápidamente es contestado por sus rivales, que amenizarán los amaneceres y atardeceres con sus bramidos durante unas semanas. Y, en las noches de luna llena, la lucha por hacerse con un buen harén de hembras no conocerá descanso.

berrea sierra de cazorla

Para no perderse este espectáculo recomendamos varias zonas de berrea especialmente intensa. Obviamente será fácil escuchar los bramidos de los machos del Parque Cinegético del Collado del Almendral. Pero si queremos verlos en libertad, una de las mejores zonas se encuentra en los terrenos inundables del Pantano del Tranco de Beas.

castillo de bujaraiza - berrea

Y es que para disfrutar la berrea en Cazorla y Segura hay que acercarse al Tranco. Es en los amplios terrenos inundables que rodean Bujaraiza donde los venados se muestran más fácilmente, pudiendo observarlos a una distancia prudencial y, con suerte, disfrutando no solo de sus bramidos, sino también de las luchas entre los grandes machos.

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Si estamos dispuestos a darnos una buena caminata y disfrutar de una berrea salvaje, con venados huidizos, podemos acudir a la zona sur del Parque, en la Sierra del Pozo. Los valles de la Yedra o Guazalamanco, las praderas de las Acebadillas o la nava de Don Antonio son algunos lugares en los que sufriremos para ver un venado – no para escucharlos – pero la recompensa justificará con creces el esfuerzo.

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