Ascensión al Puntal del Buitre

Situado en la cuerda de Cabañas – al norte de la caseta de fogoneros que marca la máxima elevación de la Sierra del Pozo -, el Puntal del Buitre pasa injustamente desapercibido  a los ojos de una gran mayoría de montañeros. Sin embargo, la afilada cresta que forma el segundo dosmil poceño merece un hueco en la agenda de todo aficionado.

cascada en Guazalamanco

Se trata de una ascensión exigente, que parte del Área Recreativa de Guazalamanco, pasa junto a la Cascada del Dique y continúa junto al arroyo por una vieja senda que nos dejará unos metros bajo la C.F. de Prado Arredondo, justo a la altura de una bonita cascada que marca el final de la Cerrada de la Nava.

CF Prado Arredondo

Desde esta cascada enlazamos con la senda que nos lleva, tras una breve pero pronunciada ascensión, a las ruinas de la Casa forestal de Prado Arredondo, uno de tantos recuerdos de una sierra pretérita que desaparecen sin que la normativa de protección haya sabido preservar el innegable valor histórico y etnológico que representan. A la espalda del caserón parte aún hoy una senda de herradura cuyo trazado se acomoda a la perfección a la abrupta orografía serrana, anclada a los contrafuertes que forman el barranco de Guazalamanco y remontándolo casi hasta su nacimiento. Lamentablemente el paso del tiempo va haciendo mella en el camino y la ladera a la que tan bien se adapta cede ya en varios pasos, peligrando la continuidad del paso.

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Pero de momento se pasa, y se llega de nuevo junto al arroyo. Desde aquí partía otra senda que remontaba el barranco hasta la Cañada de las Varas. De esta no queda ya ni rastro, con que toca remontar una barranquera por donde buenamente se puede. Afortunadamente la subida es intensa, pero breve. No tardaremos en estar en la Cañada, desde donde buscamos ya el Collado de la Juan Fría. A partir de ese punto no hay camino que seguir: se trata de buscar el mejor paso hacia la cresta que culmina el Puntal.

29 - patrimonio serrano, viola y senda.jpg

Lo mejor para afrontar con ánimo este tipo de subidas es la botánica. Sube uno parándose cada poco: viola cazorlensis aquí, geranio de las cataratas allá, arenarias… y la subida se hace eterna pero llevadera. Casi sin darmnose cuenta estaremos sentados en la cima, disfrutando de la alargada crestería que indica el camino a Cabañas. Y del mar de montañas que se extiende al norte, perdiéndose la vista hacia Banderillas.

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  • Grande grande esa sierra del Pozo… y qué bonico el Guazalamanco 🙂

    • Anónimo

      Pues si, es grande y bonita 😉 Y qué decir del arroyo… 😀

  • Inmensa esa sierra… y casi salvaje… lo que la hace más inmensa… 

    • Anónimo

      Hay mucho terreno para andar sin encontrarse con nadie, un lujo 😉 

  • Gacela Makina

    Me encanta la Sierra del Pozo. Y Guazalamanco es mi debilidad. Saludos.
     

    • Anónimo

      Pues eso significa que tienes buen gusto 😉 Saludos!

    • Anónimo

      Pues eso significa que tienes buen gusto 🙂 Saludos.

    • Anónimo

      Eso significa que tienes buen gusto 😉 Un saludo!